Siempre me ha costado mucho trabajo enfrentar una despedida, pero a quién no?, hasta ahora no he conocido a alguien que se alegre de que alguien se vaya... bueno, pensándolo bien sí, si los hay!
Recuerdo que cuando era un adolescente solíamos ir, mis hermanos y yo, a visitar a la abuela hasta su casa en michoacán. Nos la pasábamos muy bien, sonaba el despertador y todos de pié, en media hora ya estábamos todos listos para desayunar e irnos a algún lado, a donde fuera (todo lo contrario a cuando estábamos en casa pues teníamos que ir a la escuela) y váaaaaaamonos!
De hecho casi no estábamos en casa de la abuela, nos íbamos a cualquier lugar por la mañana, regresábamos a comer y luego al cine, por la noche regresábamos nuevamente y como ya teníamos amigos pues nos quedábamos hasta tarde jugando semana inglesa, fútbol, cartas... cualquier cosa era una buena opción, el problema (que en ese momento nosotros no lo veíamos así) era que llegábamos con las "provisiones", papas fritas, refrescos, pastelitos, y todo lo dejábamos regado en el patio. Al día siguiente, cuando volvía a iniciar el día, nosotros aplicábamos la de todos los días, a bañarse, a desayunar y a ver a dónde nos íbamos.
Llegó el día de la despedida y veíamos la cara de la abuela, nunca ví en ella un rastro de tristeza o algo por el estilo... digo, tampoco estaba enojada pero triste, lo que se dice triste pues no! En ese momento no me dió por pensar qué onda, sus nietos que habían ido a acompañarla por unas semanas ya la iban a dejar sola, no era lógico que no se le saliera una lagrimita por ahí, no?
Bueno, el caso es que hubo una ocasión en la que llegamos a nuestra casa después de las cortas vacaciones acompañando a la abuela y nos encontramos a un papá muy pero que muy enojado!,
- Por qué van a darle trabajo a mi mamá en su casa????, no se dan cuenta que ya está grande como para estar aguantando sus irresponsabilidades????, pero no más vacaciones para allá, entendido????
Bueno, la respuesta a la pregunta nunca hecha llegó, lógicamente que la abuela se enojó porque íbamos solo a darle trabajo... seguramente se alegraba bastante cuando nos despedíamos... por fin!
Jajaja... gracias abuela, donde quiera que estés, por habernos aguantado... aunque a tí no te doliera nuestra despedida, a nosotros si nos dolió cuando te fuiste! (y que bien que te desquitaste poniendo triste nuestras navidades, pero no importa, siempre estarás con nosotros y juro que nuuuuuuuunca se nos va a olvidar la fecha de tu despedida) Besos hasta allá arriba donde seguramente estás.
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