jueves, 30 de diciembre de 2010

Me acuerdo cuando...

Una vez alguien me dijo que cuando empezara a decir "me acuerdo cuando..." tenía que empezar a preocuparme, pues era el primer síntoma de vejez, ¿será?
No lo sé, pero ya tiene rato que uso esa frase...
  •  Me acuerdo cuando me sentaba frente al televisor a embobarme viendo a los Thundercats, a Remi, a Tom y Jerry, a Mazzinger Z, a la pantera rosa... (con el respectivo intermedio del Tío Gamboín que era cuando aprovechaba para hacer cualquier otra cosa como ir al baño o regresar a avanzar un poco en la tarea de la escuela mientras que éste estaba en pantalla). Lo molesto eran los comerciales, porque como no existía todavía el control remoto era imposible hacer zapping y daba weva levantarse del sillón hasta la televisión (que estaba a unos cuantos pasos) y girar la perilla para cambiar de canal, además, ¿a cuál canal?, solo existían el 2, 4, 5, 11 y 13 (que yo recuerde) y el 2 era para señoras (telenovelas), el 4 no sé ni cuál era el target (creo que transmitían series norteamericanas dobladas al español), el 11 para ñoños y el 13 no recuerdo bien, de ahí solo recuerdo un programa de cartelera cinematográfica. El caso es que no valía la pena cambiarle al canal, mucho menos cuando empezaba la temporada decembrina porque los comerciales eran solo de juguetes y te daban ideas para hacer tu "cartita" para santa o para los reyes magos (que nunca te traían exactamente lo que pedías, por cierto, gracias!)... Me acuerdo que cuando tenía 7 años, algo así, mi papá me obligó a ir con las monjas a que me enseñaran a rezar porque tenía que hacer la primera comunión... eso me daba más weva aún, porque justamente se les ocurría a las benditas monjas dar "clase" los lunes, miércoles y viernes de las 3 a las 4 de la tarde, justo era el horario de mazzinger Z!!!!! odiaba que se me cruzara la agenda... jajaja, cuando terminaba la "clase" salía corriendo a todo lo que daba para llegar a ver aunque fuera el final del capítulo...
  • Me acuerdo que en una ocasión me castigaron sin televisión una semana, me daba de topes!, pero ahí descubrí que la vida no se podía encerrar únicamente en una cajita con el poder de embobarte por horas, había algo más que eso... la consola! (no la consola de videojuegos), antes le llamaban consola a unos mueblesotes bien "elegantes" compuestos por un "tocadiscos"o tornamesa, un reproductor de casettes, una radio y dos bocinotas de esas chonchas pero que no sonaban tan bien como las de ahora... todo junto en un mega mueble que estaba hecho de madera, barnizado "al alto brillo", bueno equis, el caso es que ahí descubrí que también existía la música, pero oh sorpresa, los únicos discos que existían en casa no eran míos, eran de mis hermanos o de mis papás y eran de música que a esa edad no me interesaban, de hecho me parecía música aburrida o de plano fea (creedence, bee gees, the doors, the beatles, josé josé, emanuel...), pero sin televisión y con esa única opción a la mano fue que incorporé la música a mi vida, descubrí que no toda esa música era fea, tan es así que de tanto usar algunos de esos discos de acetato empecé a rayarlos... hubo un momento en que se brincaban y dejaban de servir. Cuando mi hermano se daba cuenta de eso, después de regañarme y golpearme hasta casi matarme por haberle echado a perder sus discos favoritos, ponía una moneda encima del brazo donde se colocaba la ahuja con la que se leía el disco para que pesara más y que no se brincara... qué bien, no?
  • Me acuerdo cuando los reyes magos me regalaron mi primer consola de videojuegos, un Atari!!!!!, era genial porque ya no tenías que ir a las "chispas" a jugar, ya tenías los juegos en tu casa... lástima que lo tuvieras que conectar a la televisión y que en la casa solo tuviéramos dos, una en la sala y la otra en la recámara de mis papás y tal parecía que la de la sala ya tenía dueño (mi hermano, al que también le gustaba jugar de vez en cuando, pero por llevar la contraria cuando yo quería jugar él no tenía ganas y cuando yo quería ver mazzinger Z él quería jugar!, el caso era molestar) y como era el mayor de la familia lo tenía que respetar (si, claro!), recuerdo cómo disfrutaba haciéndome enojar... ahí empezaron los encerrones en la recámara y a golpearnos!, en una ocasión mi papá llegó con dos pares de guantes de box y nos dijo, se quieren pelear, pues ahí tienen, pónganse los guantes! resultado: un ojo morado (y no precisamente de mi hermano) me hacía ver estrellitas (literal) cada que me acomodaba un buen golpe en la cabeza, era divertido!
Me acuerdo... me acuerdo... me acuerdo... podría seguir y seguir con los "me acuerdo" porque tengo muchos, pero creo que con estos ya es suficiente como para darme cuenta que es cierto, ya estoy envejeciendo...  los que me conocen sabrán que estoy diciendo la verdad y ni cómo negarlo, hay "evidencias" en mi cabeza que no me permiten ocultarlo (aunque tenga apenas 34 años), pero no importa, creo que esos 34 los he vivido como he querido... bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeen!!!!! 

1 comentario:

  1. El 13 era del Gobierno y puros programas aburridos!!! jajaja vaya que recordar es volver a vivir!!!

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