viernes, 31 de diciembre de 2010

Feliz año nuevo!

Es tiempo de cierres, de renovación, de cambio, de analizar lo que hemos vivido durante el año... el 2010 se despide hoy de nosotros dejándonos experiencias, anécdotas, tristezas, alegrías, despedidas, bienvenidas, aprendizajes...
Habrá quienes piensen que las fechas que se festejan durante el año no son más que una invención ideada en el mundo capitalista por los comerciantes para aumentar sus ventas, algo como el día del amor y la amistad, el día de las madres, el día del padre... sin embargo, el cambio de año no es algo así, el cambio de año es un verdadero evento, una oportunidad para dejar atrás las malas experiencias o pésimos resultados que obtuvimos de una mala decisión, o por lo menos para que nos hagamos el propósito de renovar nuestra actitud... bueno, eso es lo que pienso hoy a mis 34, pero no siempre fue así.
Recuerdo que cuando tenía 5 años o menos (edad en la que empezaba a tomar conciencia de eventos como éste)... yo pregunté ¿qué estamos celebrando hoy? y alguien me contestó que se terminaba el año y entrábamos a uno nuevo (cambiábamos de 1981 a 1982), no me sorprendí mucho porque todavía no tenía muy claro qué era un año, pero yo suponía que las cosas tenían que cambiar, al día siguiente que me desperté todo estaba igual, todo seguía en su lugar, ¿qué le había pasado al cambio? pues nada, solo tenía que escribir en el cuaderno 1982, ya me podía ir olvidando de poner 1981... ¿eso era todo?, ¿por eso la gente se ponía tan emocionada la noche del 31 de diciembre?, ¡bieeeeeeeeen, eh!
Los años fueron pasando y entré a la adolescencia, ahí sí que empezó el cambio (pero biológico, las neuronas se habían ido de vacaciones y en su lugar empezaron a trabajar las hormonas), lo realmente bueno en las vacaciones de diciembre no eran ni la noche de navidad o el cambio de año, lo bueno eran las vacaciones, las fiestas (desde las preposadas hasta las postposadas, cerrando con broche de oro en la noche del 31) en las casas de mis amigos, conociendo amigas, probando... bueno, probando! (dejémoslo así)
Años después llegó la edad de poder entrar a las discos (hoy antros) y las fiestas se prolongaban hasta el amanecer, ya me sentía "grande" y podia hacer de todo... el año nuevo era lo de menos...
Creo que si traslado mis vivencias a un niño de hoy, a un adolescente de hoy o a un adulto joven de hoy podría decirme lo mismo, la vida se vive igual solo se cambia de escenario, pero la situación es similar. Cada quien vive su "feliz año nuevo" de acuerdo a su edad, a su estado mental o de ánimo, a su posición económica, a su estado de salud... pero tuvieron que llegar los 30... los benditos 30's a mi vida!
No sé por qué pero a esta edad todo empieza a cambiar de color, no solo porque ya se empiezan a sentir partes del cuerpo que antes ni sabíamos que existían y nos damos cuenta de eso porque empiezan a doler, pero como decía, no solo por eso cambia la situación en alguien de 30... no, es tal vez en esta edad en la que la conciencia toma un lugar privilegiado en la vida, comienzas a apreciar cosas que antes no tenían la mayor importancia. Tener un amigo sincero es valiosísimo, haber encontrado amor verdadero es muy importante, saber que cuentas con el apoyo de tu familia y saber que tú eres un verdadero soporte para todos ellos es imprescindible... en fin, cosas que antes te valían, pues podías tener mil cuates y te daba igual si a cualquiera de ellos los atropellaba el metro (aunque habrá quienes digan que no es cierto, que las verdaderas amistades son las que te duran años y que nacieron en la infancia y si, tal vez si, pero vistos desde hoy y hacia atrás, no en ese momento), tener novia era cuestión de orgullo y presunción para con los cuates, el que andaba con la niña más guapa era el más fregón, ¿o no?, no te dabas cuenta que en tu casa había un conjunto de personas que te iban a querer hasta el día en que te despidieras de este mundo pasara lo que pasara,  y podrían enojarse pero nunca te darían la espalda... todo eso era basura, en la adolescencia nadie te quiere, pero llegas a los 30 y los necesitas... son tu refugio, ¿alguien se atreve a decir lo contrario?
Es el primer año que hago conciencia total de mis actos y me doy cuenta de todos los cambios que tuve que enfrentar... al final salí bien librado y puedo dejar ir al 2010 a descansar tranquilo, agradecido por todo lo que me dejó.
Cambié de lugar de trabajo, conocí gente nueva y a buenos cuates... entre ellos a dos nuevos amigos que puedo agregar en mi lista de gente especial y que me los voy a llevar conmigo a donde quiera que vaya... a otros que estoy seguro iré integrando en la lista porque son gente muy valiosa...
Feliz 2011 a todos, de la forma en que lo vean... deseo para ustedes una sonrisa para dar y recibir, que así la vida es más agradable y llevadera...

jueves, 30 de diciembre de 2010

Me acuerdo cuando...

Una vez alguien me dijo que cuando empezara a decir "me acuerdo cuando..." tenía que empezar a preocuparme, pues era el primer síntoma de vejez, ¿será?
No lo sé, pero ya tiene rato que uso esa frase...
  •  Me acuerdo cuando me sentaba frente al televisor a embobarme viendo a los Thundercats, a Remi, a Tom y Jerry, a Mazzinger Z, a la pantera rosa... (con el respectivo intermedio del Tío Gamboín que era cuando aprovechaba para hacer cualquier otra cosa como ir al baño o regresar a avanzar un poco en la tarea de la escuela mientras que éste estaba en pantalla). Lo molesto eran los comerciales, porque como no existía todavía el control remoto era imposible hacer zapping y daba weva levantarse del sillón hasta la televisión (que estaba a unos cuantos pasos) y girar la perilla para cambiar de canal, además, ¿a cuál canal?, solo existían el 2, 4, 5, 11 y 13 (que yo recuerde) y el 2 era para señoras (telenovelas), el 4 no sé ni cuál era el target (creo que transmitían series norteamericanas dobladas al español), el 11 para ñoños y el 13 no recuerdo bien, de ahí solo recuerdo un programa de cartelera cinematográfica. El caso es que no valía la pena cambiarle al canal, mucho menos cuando empezaba la temporada decembrina porque los comerciales eran solo de juguetes y te daban ideas para hacer tu "cartita" para santa o para los reyes magos (que nunca te traían exactamente lo que pedías, por cierto, gracias!)... Me acuerdo que cuando tenía 7 años, algo así, mi papá me obligó a ir con las monjas a que me enseñaran a rezar porque tenía que hacer la primera comunión... eso me daba más weva aún, porque justamente se les ocurría a las benditas monjas dar "clase" los lunes, miércoles y viernes de las 3 a las 4 de la tarde, justo era el horario de mazzinger Z!!!!! odiaba que se me cruzara la agenda... jajaja, cuando terminaba la "clase" salía corriendo a todo lo que daba para llegar a ver aunque fuera el final del capítulo...
  • Me acuerdo que en una ocasión me castigaron sin televisión una semana, me daba de topes!, pero ahí descubrí que la vida no se podía encerrar únicamente en una cajita con el poder de embobarte por horas, había algo más que eso... la consola! (no la consola de videojuegos), antes le llamaban consola a unos mueblesotes bien "elegantes" compuestos por un "tocadiscos"o tornamesa, un reproductor de casettes, una radio y dos bocinotas de esas chonchas pero que no sonaban tan bien como las de ahora... todo junto en un mega mueble que estaba hecho de madera, barnizado "al alto brillo", bueno equis, el caso es que ahí descubrí que también existía la música, pero oh sorpresa, los únicos discos que existían en casa no eran míos, eran de mis hermanos o de mis papás y eran de música que a esa edad no me interesaban, de hecho me parecía música aburrida o de plano fea (creedence, bee gees, the doors, the beatles, josé josé, emanuel...), pero sin televisión y con esa única opción a la mano fue que incorporé la música a mi vida, descubrí que no toda esa música era fea, tan es así que de tanto usar algunos de esos discos de acetato empecé a rayarlos... hubo un momento en que se brincaban y dejaban de servir. Cuando mi hermano se daba cuenta de eso, después de regañarme y golpearme hasta casi matarme por haberle echado a perder sus discos favoritos, ponía una moneda encima del brazo donde se colocaba la ahuja con la que se leía el disco para que pesara más y que no se brincara... qué bien, no?
  • Me acuerdo cuando los reyes magos me regalaron mi primer consola de videojuegos, un Atari!!!!!, era genial porque ya no tenías que ir a las "chispas" a jugar, ya tenías los juegos en tu casa... lástima que lo tuvieras que conectar a la televisión y que en la casa solo tuviéramos dos, una en la sala y la otra en la recámara de mis papás y tal parecía que la de la sala ya tenía dueño (mi hermano, al que también le gustaba jugar de vez en cuando, pero por llevar la contraria cuando yo quería jugar él no tenía ganas y cuando yo quería ver mazzinger Z él quería jugar!, el caso era molestar) y como era el mayor de la familia lo tenía que respetar (si, claro!), recuerdo cómo disfrutaba haciéndome enojar... ahí empezaron los encerrones en la recámara y a golpearnos!, en una ocasión mi papá llegó con dos pares de guantes de box y nos dijo, se quieren pelear, pues ahí tienen, pónganse los guantes! resultado: un ojo morado (y no precisamente de mi hermano) me hacía ver estrellitas (literal) cada que me acomodaba un buen golpe en la cabeza, era divertido!
Me acuerdo... me acuerdo... me acuerdo... podría seguir y seguir con los "me acuerdo" porque tengo muchos, pero creo que con estos ya es suficiente como para darme cuenta que es cierto, ya estoy envejeciendo...  los que me conocen sabrán que estoy diciendo la verdad y ni cómo negarlo, hay "evidencias" en mi cabeza que no me permiten ocultarlo (aunque tenga apenas 34 años), pero no importa, creo que esos 34 los he vivido como he querido... bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeen!!!!! 

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Nada es casualidad

Nada en este mundo pasa por casualidad, sabemos que si estamos en este punto ahora, es porque lo habremos elegido nosotros mismos alguna vez...
Tal vez no nos guste el lugar en el que estamos, tal vez no estamos rodeados de las personas que quisiéramos, tal vez hasta pensamos que el azul del cielo no es tan intenso como debería, pero las cosas son así quizá porque así queremos que estén o porque no hemos hecho nada para que cambien.
Esa continua lucha interna que provoca sensaciones que confunden los sentidos y que nos hacen ver cosas donde no las hay y que opaca las que en verdad existen cansa... cansa hasta el punto en que decidimos... pero decidimos mal!
¿Por cuánto tiempo hemos escuchado un te amo y no nos importa?, ¿cuántas veces sabemos que estamos frente a quien daría cualquier cosa por que estuviéramos bien y no nos damos cuenta? El problema (según yo) es que llega el momento en que eso nos parece tan normal que dejamos de verlo, la costumbre se posa sobre aquello que nos parecía tan especial al principio y lo oculta ante nuestros ojos... y decidimos que las cosas así están bien.
Pensamos que los te amo son eternos... pensamos que si uno lo dice el otro ya no necesita decirlo, que se da por entendido, o peor aún, pensamos que con uno que ame basta, o simplemente nos negamos a abandonarnos a nuestros sentimientos por miedo a que nos lastimen.
Pareciera que vamos por la vida no buscando a quién ofrecerle lo que tenemos para dar, pareciera más bien que vamos buscando a ver quién nos puede dar lo que nos hace falta y resulta que a nadie le sobra nada y lo único que podemos ofrecer ¡son nuestras carencias! Y cuando encontramos a alguien compatible en necesidades empieza la batalla. Es ahí donde nacen las preguntas sin respuesta y las respuestas sin pregunta... ¡No me quiere! (respuesta), ¿pero por qué no me quiere? (pregunta), ¡seguramente porque ya se aburrió de mí! (respuesta), pero ¿por qué se aburrió? (pregunta), ¡porque soy poca cosa!... y una lista interminable que ¿para qué seguir?, pero cuando nos damos cuenta que si solo intercambiamos los signos de puntuación (interrogación por admiración y viceversa) podrían funcionar igual como preguntas que como respuestas! No nos damos cuenta que lo único que estamos haciendo es que estamos alimentando nuestros vacíos personales. Eso es lo que estamos ofreciendo.
¿Por qué no decidir tomar otro camino?, tal vez por que es más fácil lamentarse de lo que no se tiene que levantarse y luchar por lo que se quiere, pero ¿acaso no vale la pena? Seguramente sí, pero cuesta y no todos estamos dispuestos a pagar el precio porque nos parece muy elevado y preferimos "comprar" algo más barato... quizá lástima o compasión... porque el amor (no pirata) es caro, porque es escaso.
Pero eso, como decía al inicio, es una decisión personal, es una decisión que nos lleva por el camino que hayamos elegido, hay quienes prefieren irse por la libre e ir sorteando baches, curvas, ir detrás de camiones pesados ahogándose en el humo que van dejando y hay quienes prefieren pagar peaje, más seguros y directamente a su destino porque así lo planearon... no importa que vayan a "pueblo quieto", a "happy town", a "nunca jamás" o a "aquí no pasa nada", el asunto es que saben a dónde van. 



martes, 28 de diciembre de 2010

Qué estoy haciendo aquí?????

En muchas ocasiones me he preguntado lo mismo... ¿qué demonios estoy haciendo aquí?
Resulta que no soy muy tolerante a los cambios y es algo que debo trabajar y mucho, pues según dicen los psicólogos es una forma de mantenerme en mi área de comodidad y es cierto, no hay peor situación en el mundo que negarse a los cambios, a renovarse!
No es que me niegue a cambiar, solo no soy tolerante a (que no es lo mismo), pero la vida obliga! Uno de los primeros cambios que tuve que enfrentar en mi vida y que fue para mí muy fuerte, fue la transición entre la primaria y la secundaria, pues tenía que dejar a un lado todo mi esquema y cambiarlo por otro sin haberlo pedido o necesitado, yo no quería dejar a mis amigos con los que había compartido las mañanas de seis largos años! pero bueno, tuve que hacerlo. En ese momento yo sentía que la vida había terminado (auque suene algo exagerado) pero así era, esa vida había terminado.
Los primeros días de secundaria fueron difíciles, fue de las primeras veces en que me preguntaba cómo era que había llegado hasta ahí?, qué estaba haciendo ahí? Sin embargo, de ahí y en adelante los cambios empezaron a hacerse constantes, tanto, que dejaron de ser incómodos.
El siguiente cambio que he marcado como el verdaderamente fuerte y que hizo el antes y después, fue la partida de la persona más especial en mi vida y que aún hoy en día extraño... fue en ese momento en el que me dí cuenta que cualquier cambio que hubiera sufrido antes o que pudiera suceder después no tenían la mayor importancia, y hasta hoy he comprobado que tenía razón... esa vez no estaba exagerando, la vida había cambiado.
El tiempo ha avanzado después de aquel suceso y he tratado de aprender a caminar (lo que se dice caminar) solo. La carretera de la vida me ha llevado por diferentes sitios... he estado "puebleando" porque decidí irme por la libre... bueno, eso de "decidir" creo que no fue como tal, más bien el orgullo me llevó a tomar ese camino. He estado aquí y allá, estudiando esto y aquello, trabajando en lo que se pudiera para poder seguir pagando peaje. 
En todos y cada uno de los "pueblos" en los que he estado siempre me he preguntado lo mismo, ¿qué demonios estoy haciendo aquí?, pero luego le voy tomando aprecio al lugar, a la situación... a la gente. De hecho me gusta conocer gente, no soy muy sociable, no tengo muchos amigos, no intento siquiera pasármela bien, pero afortunadamente siempre he tenido buenos resultados. He conocido gente entrañable que hasta el día de hoy recuerdo con cariño.
Recuerdo a dos que tres "lobitos y lobitas" que me enseñaron a estudiar en el pesero, a ir leyendo y subrayando aunque el camión estuviera en movimiento y yo fuera de pié; a dos o tres "amigos" del viejo reino aventura que me enseñaron a tirarme en el pasillo del metro a comerme un sandwich y un refresco mientras estudiaba para un examen; a un buen amigo que me tendió la mano sin interés alguno para que no dejara la universidad a un lado... Con todo y eso, no he aprendido aún a dejar de preguntarme ¿qué estoy haciendo aquí?, aunque tenga la respuesta la pregunta no desaparece. 
No conforme con preguntarme siempre lo mismo, ahora surge una nueva cuestión, ¿qué hace la gente aquí? que es aún peor... porque si teniendo la respuesta a mi pregunta no la veo, mucho menos voy a notar los motivos que mueven a la gente estar donde está!
No estoy confundido, más bien creo que la pregunta se ha movido de lugar, ya no me pregunto ¿qué hago aquí? porque creo que lo sé y la gente sabe también sus motivos para estar donde está, aunque todavía no esté seguro, por lo menos ahora ya "creo" que puedo ver algo, "creo" que ya sé qué estoy haciendo aquí.
Creo que estudié medicina porque es mi verdadera pasión, porque me gusta ayudar a la gente... porque no hay mejor forma de ayudar a la gente que aliviando su dolor.
Creo que no me titulé como médico porque no era el camino que se me había trazado en la vida (lástima, porque yo si quería).
Creo que estudié informática porque no quería pelearme con la vida misma, porque ésta siempre me aventaba por este camino y por más que buscara "desviaciones hacia otro pueblo" nunca las encontré.
Creo que hoy estoy sentado aquí, en esta empresa, no por el sueldo, no por el horario, no por la comodidad, no por las actividades que realizo, no por la cercanía... estoy aquí porque quiero estar, porque a pesar de cualquier pesar creo que estoy aprendiendo más de lo que cualquiera pudiera imaginar, porque sin que algunos lo sepan he aprendido mucho de ellos, estoy muy agradecido por eso y espero estarles aportando algó también. ¡Eso es lo que estoy haciendo aquí!
Creo que hoy desperté a un nuevo día porque todavía no he aprendido a apreciar lo que tengo... aún no, pero creo que voy por buen camino, porque por lo menos ya entendí que preguntarme cosas sin sentido no tiene caso, es mejor concentrarme en las respuestas y convertirlas en razones para despertar...
Eso es lo que estoy haciendo aquí!!!!!

jueves, 23 de diciembre de 2010

Las despedidas que no duelen

Siempre me ha costado mucho trabajo enfrentar una despedida, pero a quién no?, hasta ahora no he conocido a alguien que se alegre de que alguien se vaya... bueno, pensándolo bien sí, si los hay!
Recuerdo que cuando era un adolescente solíamos ir, mis hermanos y yo, a visitar a la abuela hasta su casa en michoacán. Nos la pasábamos muy bien, sonaba el despertador y todos de pié, en media hora ya estábamos todos listos para desayunar e irnos a algún lado, a donde fuera (todo lo contrario a cuando estábamos en casa pues teníamos que ir a la escuela) y váaaaaaamonos!
De hecho casi no estábamos en casa de la abuela, nos íbamos a cualquier lugar por la mañana, regresábamos a comer y luego al cine, por la noche regresábamos nuevamente y como ya teníamos amigos pues nos quedábamos hasta tarde jugando semana inglesa, fútbol, cartas... cualquier cosa era una buena opción, el problema (que en ese momento nosotros no lo veíamos así) era que llegábamos con las "provisiones", papas fritas, refrescos, pastelitos, y todo lo dejábamos regado en el patio. Al día siguiente, cuando volvía a iniciar el día, nosotros aplicábamos la de todos los días, a bañarse, a desayunar y a ver a dónde nos íbamos.
Llegó el día de la despedida y veíamos la cara de la abuela, nunca ví en ella un rastro de tristeza o algo por el estilo... digo, tampoco estaba enojada pero triste, lo que se dice triste pues no! En ese momento no me dió por pensar qué onda, sus nietos que habían ido a acompañarla por unas semanas ya la iban a dejar sola, no era lógico que no se le saliera una lagrimita por ahí, no?
Bueno, el caso es que hubo una ocasión en la que llegamos a nuestra casa después de las cortas vacaciones acompañando a la abuela y nos encontramos a un papá muy pero que muy enojado!,
- Por qué van a darle trabajo a mi mamá en su casa????, no se dan cuenta que ya está grande como para estar aguantando sus irresponsabilidades????, pero no más vacaciones para allá, entendido????
Bueno, la respuesta a la pregunta nunca hecha llegó, lógicamente que la abuela se enojó porque íbamos solo a darle trabajo... seguramente se alegraba bastante cuando nos despedíamos... por fin!
Jajaja... gracias abuela, donde quiera que estés, por habernos aguantado... aunque a tí no te doliera nuestra despedida, a nosotros si nos dolió cuando te fuiste! (y que bien que te desquitaste poniendo triste nuestras navidades, pero no importa, siempre estarás con nosotros y juro que nuuuuuuuunca se nos va a olvidar la fecha de tu despedida) Besos hasta allá arriba donde seguramente estás.

Por qué empezar un blog cuando sabes que nadie lo va a leer?

Desde que yo recuerdo siempre me ha gustado escribir... escribo todo, lo que me pasó en algún momento de locura, coraje, de tristeza, de ansiedad, de temor, de emoción, de diversión... el problema es que hace algunos años, cuando no existían los blogs o que de plano no tenía acceso a una computadora solía hacerlo en una hoja cualquiera, en una servilleta o en un cuaderno mientras algún profe se aferraba a enseñarme algo de historia o de matemáticas (que en ese momento no me interesaba saber) y en algún momento extraviaba lo que escribía, el caso era escribir y reflexionar sobre lo que me estaba ocurriendo en ese momento, en verdad que las cosas cambian cuando lees lo que piensas, es como cuando te ves en una película y dices: "te cae que así camino"?, o peor aún, cuando te escuchas en alguna grabación y dices "neta que yo no hablo así!"
Bueno, el caso es que siempre me ha servido de algo leer lo que escribo, aunque no siempre escribo lo que me pasa o lo que siento, a veces escribo lo que me gustaría que me pasara aunque tenga la completa seguridad de que eso nunca sucederá, pero es divertido imaginar que lo estoy viviendo... desahogar las emociones sobre un papel (o en la compu porque es mucho más cómodo) es buena terapia, leerlo y que te guste es aún más satisfactorio... pero que lo lea otra persona y que le guste y se emocione con lo que tú escribiste es una experiencia "orgásmica". Creo que por eso decidí escribir en un blog y dejarlo abierto para que lea quien quiera leer, para que entienda quien pueda entender y para que critique quien escriba mejor...
Gracias a aquellos que alguna vez leyeron lo que he escrito es que realmente me animé a hacer esto, a sugerencia suya... para que tengan, al igual que yo, experiencias "orgásmicas" más seguido!!!!