Es tiempo de cierres, de renovación, de cambio, de analizar lo que hemos vivido durante el año... el 2010 se despide hoy de nosotros dejándonos experiencias, anécdotas, tristezas, alegrías, despedidas, bienvenidas, aprendizajes...
Habrá quienes piensen que las fechas que se festejan durante el año no son más que una invención ideada en el mundo capitalista por los comerciantes para aumentar sus ventas, algo como el día del amor y la amistad, el día de las madres, el día del padre... sin embargo, el cambio de año no es algo así, el cambio de año es un verdadero evento, una oportunidad para dejar atrás las malas experiencias o pésimos resultados que obtuvimos de una mala decisión, o por lo menos para que nos hagamos el propósito de renovar nuestra actitud... bueno, eso es lo que pienso hoy a mis 34, pero no siempre fue así.
Recuerdo que cuando tenía 5 años o menos (edad en la que empezaba a tomar conciencia de eventos como éste)... yo pregunté ¿qué estamos celebrando hoy? y alguien me contestó que se terminaba el año y entrábamos a uno nuevo (cambiábamos de 1981 a 1982), no me sorprendí mucho porque todavía no tenía muy claro qué era un año, pero yo suponía que las cosas tenían que cambiar, al día siguiente que me desperté todo estaba igual, todo seguía en su lugar, ¿qué le había pasado al cambio? pues nada, solo tenía que escribir en el cuaderno 1982, ya me podía ir olvidando de poner 1981... ¿eso era todo?, ¿por eso la gente se ponía tan emocionada la noche del 31 de diciembre?, ¡bieeeeeeeeen, eh!
Los años fueron pasando y entré a la adolescencia, ahí sí que empezó el cambio (pero biológico, las neuronas se habían ido de vacaciones y en su lugar empezaron a trabajar las hormonas), lo realmente bueno en las vacaciones de diciembre no eran ni la noche de navidad o el cambio de año, lo bueno eran las vacaciones, las fiestas (desde las preposadas hasta las postposadas, cerrando con broche de oro en la noche del 31) en las casas de mis amigos, conociendo amigas, probando... bueno, probando! (dejémoslo así)
Años después llegó la edad de poder entrar a las discos (hoy antros) y las fiestas se prolongaban hasta el amanecer, ya me sentía "grande" y podia hacer de todo... el año nuevo era lo de menos...
Creo que si traslado mis vivencias a un niño de hoy, a un adolescente de hoy o a un adulto joven de hoy podría decirme lo mismo, la vida se vive igual solo se cambia de escenario, pero la situación es similar. Cada quien vive su "feliz año nuevo" de acuerdo a su edad, a su estado mental o de ánimo, a su posición económica, a su estado de salud... pero tuvieron que llegar los 30... los benditos 30's a mi vida!
No sé por qué pero a esta edad todo empieza a cambiar de color, no solo porque ya se empiezan a sentir partes del cuerpo que antes ni sabíamos que existían y nos damos cuenta de eso porque empiezan a doler, pero como decía, no solo por eso cambia la situación en alguien de 30... no, es tal vez en esta edad en la que la conciencia toma un lugar privilegiado en la vida, comienzas a apreciar cosas que antes no tenían la mayor importancia. Tener un amigo sincero es valiosísimo, haber encontrado amor verdadero es muy importante, saber que cuentas con el apoyo de tu familia y saber que tú eres un verdadero soporte para todos ellos es imprescindible... en fin, cosas que antes te valían, pues podías tener mil cuates y te daba igual si a cualquiera de ellos los atropellaba el metro (aunque habrá quienes digan que no es cierto, que las verdaderas amistades son las que te duran años y que nacieron en la infancia y si, tal vez si, pero vistos desde hoy y hacia atrás, no en ese momento), tener novia era cuestión de orgullo y presunción para con los cuates, el que andaba con la niña más guapa era el más fregón, ¿o no?, no te dabas cuenta que en tu casa había un conjunto de personas que te iban a querer hasta el día en que te despidieras de este mundo pasara lo que pasara, y podrían enojarse pero nunca te darían la espalda... todo eso era basura, en la adolescencia nadie te quiere, pero llegas a los 30 y los necesitas... son tu refugio, ¿alguien se atreve a decir lo contrario?
Es el primer año que hago conciencia total de mis actos y me doy cuenta de todos los cambios que tuve que enfrentar... al final salí bien librado y puedo dejar ir al 2010 a descansar tranquilo, agradecido por todo lo que me dejó.
Cambié de lugar de trabajo, conocí gente nueva y a buenos cuates... entre ellos a dos nuevos amigos que puedo agregar en mi lista de gente especial y que me los voy a llevar conmigo a donde quiera que vaya... a otros que estoy seguro iré integrando en la lista porque son gente muy valiosa...
Feliz 2011 a todos, de la forma en que lo vean... deseo para ustedes una sonrisa para dar y recibir, que así la vida es más agradable y llevadera...