Hace mucho tiempo que no me sentía como hoy... por fin he dejado de mirar a todos lados y a ninguno al mismo tiempo, por fin pude abrir los ojos, y cuando lo hice... me pude ver a mí mismo.
Al fin cayó la venda que yo mismo me coloqué para no enterarme de mi propia existencia, para ignorar el daño que me estaba ocasionando al no permitirme sentir, vibrar... vivir!!!!!
Hoy, al verme después de tanto tiempo me encontré un poco descuidado, triste y enojado, pero vivo... y eso es lo más importante, pues aún tengo material con el que puedo trabajar... aún tengo la oportunidad de levantarme y seguir adelante... de abrir el corazón y permitir que los sentimientos fluyan, disfrutar la esencia de la vida en cada uno de sus instantes y atesorarlos en el baúl de los recuerdos, que es para eso que sirve y no para tratar de encontrar la lógica de la felicidad. Dejar a un lado las absurdas preguntas, porque igual de absurdas son las respuestas y aprovechar el tiempo porque es corto, porque se fuga, porque no espera...
Hoy descubrí que no quiero ser una sombra ni un reflejo, quiero despertar y levantarme, es hora de ser y de hacer nuevamente, algo me tiene aquí y debe ser algo muy padre... no quiero hacer esperar más a ese motivo, además, ya es momento de reencontrarme, retomarme y empezar a coleccionar mis propios momentos, los que le quiero regalar a la gente que quiero y los que merezco vivir...
Hoy la vida se puso de pie frente a mí y me mostró sus razones envueltas en papel para regalo, una a una se fueron descubriendo... una carita de sorpresa, una sonrisa, un "si existen" lleno de emoción, una ilusión cumplida, un gracias que nace del corazón... regalos enormes que no puedes despreciar, que no puedes darles la espalda solo porque decidiste que te sientes triste, con sueño, cansado, abrumado de problemas o fastidiado de la vida, porque la vida no es así y me lo estaba demostrando, porque lo único que me ha estado pidiendo a cambio de esos regalos es que abra los ojos y que los use para observar, no solo para derramar lágrimas de tristeza... porque también existen las lágrimas que acompañan a la felicidad y ya lo había olvidado!
Hoy, después de mucho tiempo vuelvo a ver, a escuchar, a sentir... hoy decidí tomar los regalos que me ofrece la vida, hoy regreso a mi templo y me he prometido no volver a ausentarme por tanto tiempo, a no lastimarme ni permitir que nadie más lo haga... mucho menos olvidar que hay alguien que me necesita... yo!!!!!
Hoy estoy seguro de que no estoy solo, de que además de contar conmigo puedo contar con aquellos ángeles encarnados que alguien puso en mi camino para que entendiera que todavía hay tanto por lo que vivir... porque cuando los siento cerca de mí es cuando uso los regalos que decidí aceptarle a la vida... uso mi cara de sorpresa, mi sonrisa, mi "si existen" lleno de emoción, mi ilusión cumplida, mi gracias que nace del corazón... y sé que ellos saben de dónde los tomé, porque si decidí tomarlos y usarlos fue gracias a ellos, a sus consejos indirectos, a su confianza, a su tiempo, a su paciencia para escuchar...
Hoy todavía quiero cinco minutos, pero ya no para reclamar o para pedir perdón, no, hoy quiero cinco minutos para agradecer, para una última sonrisa, para un último abrazo, para un último consejo y para decirle que tiene que estar en paz porque voy a estar bien... porque al fin estoy seguro de que voy a estar bien y también voy a estar en paz.
Es increíble estar en casa... gracias a los que nunca me dejaron ir y a los que me ayudaron a volver. Y para quienes aún me siguen buscando, dejaré las luces encendidas y la puerta abierta, porque aquí los estaré esperando... porque mi casa es su casa.